Pensamientos

La Comunicación

La comunicación es sumamente importante en cualquiera relación, sea con Dios o con nuestro prójimo. Cuando oramos nosotros le hablamos a Dios, nuestro Padre, cuando meditamos estamos escuchando a Dios, buscando, esperando Su respuesta. Muchos cristianos se jactan de orar mucho, pero en verdad se están comunicando con Dios? Una conversación incluye por lo menos dos personas que intercambian expresiones, uno habla y la otra escucha y vice versa. También hay aquellos que dicen que conversan pero lo que hacen se llama un monologo, hablando solo, sin dejar que la otra persona se expresa. Así son muchos cristianos, le hablan a Dios pero no se comunican, porque no toman el tiempo de escuchar a Dios, solo quieren hablar con Dios y no comunicarse con Dios; no escuchan a Dios.

Así pasa también entre personas, hay personas muy hablantines, solo hablan y no escuchan, eso no es comunicación, seria mejor que se presentaran ante un espejo y hablaran con ellos mismos. Cuando no damos la oportunidad a otros a expresarse, o sea entablar una verdadera conversación, hablando y escuchando, no hay comunicación. Entiendo que la forma mas eficiente para fortalecer cualquiera relación son las buenas comunicaciones. El intercambio de ideas y opiniones, cuando ocurre hay comunicación. Cuando queremos comunicar con Dios debemos escuchar a Dios y también orar, meditar y orar, orar y meditar, eso es comunicar con Dios.

Es cierto en las familias, como en nuestros empleos, en la iglesia y en nuestro recreo, la comunicación es muy importante. Me sorprende saber que entre algunos de los fieles en la iglesia no existe una buena comunicación en sus familias. No hay buena comunicación entre las parejas, no hay buena comunicación entre padres e hijos y eso es muy triste porque le roba esa dimensión a los lazos familiares que fortalece la unión familiar. Se entiende que hay que dejar espacio para ciertos asuntos muy personales que se puede o no revelar en ciertas conversaciones, aun en familia. Pero las cosas mundanas, del diario vivir, es importante compartir dentro del seno de la familia, no debemos tener extraños viviendo en nuestras casas. Pues si no conocemos bien a nuestra pareja, a nuestros hijos a quienes vamos a conocer? Algunos atribuyen a la timidez la falta de comunicación, pero donde hay amor no hay lugar para la timidez, porque el amor nos da la confianza para con el ser amado de expresarnos libremente, sinceramente y honradamente.

Como puede ser razonable que un miembro de la familia viviendo en la misma casa no expresa que si se siente enfermo, triste o alegre, yo entiendo que pueda haber diferencias en personalidades, pero respetando las diferencias de personalidades, eso no debe inhibir una buena comunicación entre los miembros de una familia cristiana. Yo también reconozco que no elegimos a nuestros padres, ni a nuestros hermanos, ni a los demás parientes consanguíneos; pero los aceptamos porque no tenemos control sobre la relación consanguínea, lo aceptamos como diseños de Dios. Como debemos aceptar todos los diseños de Dios, es importante aceptar los lazos consanguíneos. Si somos verdaderos cristianos comprometidos con la doctrina cristiana, con el amor cristiano, si nos entregamos a la voluntad Divina, tendremos la facilidad de comunicarnos con todos. Cuando Dios nos perdono, nos redimió y nos reconciliamos con El, sabemos que nuestras vidas deben estar sometidas a la voluntad Dios, a su Espiritu Santo, y no tendremos problemas aceptando los diseños de Dios; de comunicarnos con Dios y con nuestro prójimo.

Nuestra comunicación debe ser genuina, sincero y a veces franco, pero siempre con la verdad, sin hipocresías. No hay lugar para la hipocresía ni hipócritas en el reino de Dios. En nuestras comunicaciones el amor siempre debe gobernar, debe ser el motor que motiva e impulsa la comunicación y no caeremos en ciertas tentaciones o pecados. Debemos siempre permitir que nuestro cerebro y nuestro corazón controle nuestra lengua, nuestras expresiones. Aun cuando nos toca decir una verdad amarga, una verdad fuerte, si lo decimos con amor y en amor estaremos cumpliendo nuestro deber como cristiano, como hijos redimidos de Dios. Recordamos que la buena comunicación es crucial para una buena relación entre nosotros y nuestro Dios, como también lo es para con nuestro prójimo. El perdón es muy importante para una vida espiritual saludable, en la Biblia dice que si alguien tiene un agravio contra uno y estamos consciente debemos levantarnos del altar, si estamos allí, y ir a aclarar la situación con esa persona, incluyendo pidiendo perdón si eso es apropiado y perdonando si el caso así lo requiere. Acordemos que sin perdón no hay redención.

Daré unos ejemplos de la buena comunicación y como fortalece los lazos de familia, de amistad, de pareja. Empezando el día, como buenos cristianos damos gracias a Dios por concedernos otro día y la medida de salud que poseemos; damos gracias por nuestros seres queridos, por nuestros hermanos y amistades; por nuestros hijos, nietos y demás familiares. Iniciamos el día comunicándonos con Dios nuestro Creador, luego puede ser que nos dirigimos a nuestra pareja para saber como amaneció, puede ser que oren juntos para tener la fortaleza y la sabiduría de como navegar el día. Luego podemos comunicarnos con nuestros hijos, averiguando como amanecieron e invitarlos a dar las gracias a Dios juntos. La conversación puede continuar averiguando sobre el programa que tienen para el día. Lo mismo pueden hacer al terminar el día, se pregunta como les fue su día, si lograron todo lo planeado, etc.,etc. Son temas básicos para entablar una conversación hogareña, tener una comunicación con los seres queridos, con nuestros allegados. Porque me parece muy deficiente de nosotros si logramos saber mas sobre la vida del vecino, u otros y no estar enterados de la vida de los que viven en nuestra propia casa y/o nuestros allegados, nuestros hermanos, no te parece?

Es muy importante conocer nuestros hijos, y solo se puede lograr eso si tenemos una buena comunicación con ellos. La comunicación debe ser abierto, honrado y regularmente, a diario; porque la vida es incierta y corta. No tienes que tomar mucho tiempo, hay que aprovechar los momentos propicios para conversar, en el desayuno, viajando y en ultima instancia por teléfono. Lo importante es la comunicación regular, que ayuda a que se conozcan mejor y para el bienestar de ambas partes. Es muy triste ser extraño o tener extraños viviendo en la misma casa, particularmente sin son nuestros hijos. Tenemos una responsabilidad moral y legal sobre nuestros hijos, Dios nos lo encomendó y el estado espera que cumplimos con nuestra responsabilidad de padres. Es nuestro deber tener una relación armoniosa con ellos, basado en amor, que incluye el respeto mutuo.

Que nuestro Padre Dios, el Espiritu Santo, nos bendiga ricamente, guiándonos en todas Sus verdades. Dios os ama y yo los amo, mantenga la fe y la esperanza, asegurando que estemos en el remanente del pueblo de Dios. Amen

Hmno. Jorestemac
Abril 24, 2012.
St. Thomas, USVI.

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